Un Distrito con Proyeccion Celestial
Compromiso, Responsabilidad y Disciplina
Bienvenidos al Distrito Caribe Sur – Región Norte de Colombia
Con los brazos abiertos y el corazón dispuesto, le damos la bienvenida a este espacio donde la fe cobra vida y las diferencias se convierten en puentes de amor. Somos más que una institución religiosa; somos una familia diversa y multicultural que celebra la belleza de cada persona, sin importar su origen, cultura o historia.
Como parte de un movimiento global presente en más de 79 países, hemos aprendido que el amor de Cristo no conoce fronteras ni barreras. Cada día, miles de personas de diferentes lenguas, tradiciones y contextos se unen bajo un mismo propósito: experimentar y compartir la transformación que solo Jesús puede dar.
Las Escrituras nos recuerdan que “todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo”. Esta verdad impulsa nuestra misión: tender la mano al necesitado, acoger al extranjero, consolar al afligido y proclamar con pasión el evangelio que transforma vidas reales, en situaciones reales.
Aquí encontrará un espacio seguro donde crecer espiritualmente, desarrollar su potencial y descubrir que usted importa. Porque creemos firmemente que cada persona tiene un propósito divino, y juntos podemos construir una comunidad donde todos pertenecen.
Lo invitamos a conocernos, no solo a través de palabras, sino a través de acciones tangibles de amor, servicio y compromiso genuino con el bienestar integral de nuestra sociedad.
Porque en Cristo, todos somos uno. Porque en nuestra iglesia, usted tiene un lugar.
Movimiento Pentecostal




Con la llegada de la Iglesia de Dios Pentecostal M.I a nuestra región norte de Colombia, se logró emprender la tarea de llevar a muchos lugares de la región el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Sin importar las condiciones en aquellos lugares, los valientes misioneros guiados por el amor hacia el prójimo llevaron esperanza y consuelo a hombres y mujeres sedientos por la palabra de Dios.
La constante oración e intersección por los hombres y mujeres, que se han dado a la tarea de predicar el evangelio de Cristo en el mundo entero, no debe cesar.